Imagina que tu programa es una caja de herramientas. Las variables son como etiquetas que le pones a cajones donde guardas datos. Cada variable tiene un nombre (la etiqueta) y un valor (lo que hay dentro).
En Python, una variable se crea en el momento en que le asignas un valor. No necesitas declararla antes, el intérprete lo hace por ti.
variable = valor → el signo = no es "es igual a", sino "asigna el valor de la derecha a la variable de la izquierda".
No cualquier nombre es válido. Python tiene reglas claras (y también buenas prácticas).
| Regla | Correcto ✅ | Incorrecto ❌ |
|---|---|---|
Debe empezar con letra o guión bajo _ |
nombre, _privado |
2nombre, !var |
| Solo letras, números y guión bajo | mi_variable, precio_total |
mi-var, precio$ |
| No puede ser una palabra reservada de Python | mi_if, clase |
if, class, while |
| Distingue entre mayúsculas y minúsculas | edad, Edad, EDAD (son diferentes) |
— |
precio_unitario, nombre_completo. Así tu código es más legible.
Python es de tipado dinámico: la variable se adapta al tipo de valor que le asignes. Puedes cambiar de tipo en cualquier momento.
type():
Una variable puede cambiar de valor tantas veces como quieras. Al reasignar, el valor anterior se pierde (a menos que lo tengas guardado en otra variable).
puntuacion cambió de entero a cadena sin problema.
Puedes asignar valores a varias variables en una sola línea. Esto hace el código más limpio.
ciudad y asígnale el nombre de tu ciudad.
producto, precio y cantidad. Asígnales valores de tu elección.
nombre, edad y promedio en una sola línea.
mi-variable, _contador, 2do_lugar, nota_final.
🧠 Resumen rápido
nombre = valor.